ESCRITO POR LAURA LÓPEZ LAMIEL (elblogperdidodelaura.blogspot.com)
La biblioteca de Capeside se ha propuesto crecer, así que hoy os traigo una segunda parte que contiene un buen surtido de historias. Hace unos días adjudiqué un libro, o más de uno, a cada personaje principal, pero hoy le toca el turno a esos secundarios que siempre estuvieron ahí para nuestros protagonistas (para bien o para mal). Yo no soy como la revista Entertainment Weekly, que va ignorando a miembros del reparto, yo me acuerdo de todos (o I remember everything, en este caso everyone, como diría Pacey).¡Vamos allá!

Abby Morgan y Drue Valentine
Me hace muchísima ilusión empezar esta entrada con Abby y Drue. Ambos son insoportables e irritantes, ¡pero qué bien me lo pasaba con ellos! A estos dos antagonistas (aunque Drue empezó a tener un lavado de imagen en la recta final de la cuarta temporada) les recomendaría sin dudarlo la novela American Psycho, de Bret Easton Ellis, ya que Patrick Bateman, y salvando siempre las distancias, podría ser un reflejo de sus cándidas almas. En la novela, Bateman se caracteriza por ser superficial, materialista, egoísta y orgulloso. Además, está encantadísimo de conocerse. ¿Quién no querría tener a su lado a este diamante en bruto? Sé que Abby y Patrick serían grandes amigos por la crueldad y la morbosidad que comparten; a ambos les mueve la búsqueda constante de diversión y emociones fuertes, y eso les impide ver las consecuencias de sus actos. En cambio, Drue encajaría muy bien con esta novela porque, además de ser un manipulador y un cínico de cuidado, le importa muchísimo el estatus social y las apariencias; así que se fijaría en las artimañas de Patrick para crear una imagen perfecta y codiciada de su persona.

Sin embargo, esto no acaba aquí, ya que a Abby le recomendaría otro libro que tiene como protagonista a otra psicópata: Victorian Psycho, de Virginia Feito. Aquí el personaje principal es Winifred Notty, una institutriz de la época victoriana que está como una cabra y que se caracteriza por su personalidad retorcida, perversa y políticamente incorrecta. Además de sembrar el caos, su historia está impregnada de un maravilloso humor negro que haría las delicias de nuestra Abby.

Gail Leery
Me encanta leer biografías y memorias, y a Gail la voy a emparejar con una de mis favoritas: La única chica, de Robin Green. En estas memorias, Green narra cómo fue trabajar en la Rolling Stone en la década de los 70 – imaginad el momento -, pero nunca fue reconocida por la revista como realmente merecía. Un día, Green se negó a cumplir con un encargo que la publicación le había pedido y, debido a ello, fue despedida. Por este motivo, la autora se vio obligada a empezar de cero, una etapa que no fue nada fácil para ella. Creo que este libro le gustaría a Gail porque, además de compartir profesión con Green, también tuvo que enfrentarse a diferentes juicios sociales. Asimismo, a ambas mujeres no les quedó otra que reinventarse (Gail como dueña de su propio restaurante y Green, ojo al dato, convirtiéndose en guionista y productora de series como Doctor en Alaska y Los Soprano) y esto no las asustó; al contrario, fue una prueba más de su ambición y valentía.

Evelyn ‘Grams’ Ryan
Sin duda alguna, Un árbol crece en Brooklyn, de Betty Smith, sería un regalo perfecto para Grams. La novela de Smith se caracteriza por su lucha y resiliencia, y es un libro que empieza de manera discreta, pero que luego te rompe y reconstruye por completo. Esta novela gira en torno a los Nolan, una familia de inmigrantes europeos que intenta hacer realidad el famoso sueño americano. Son muy humildes y pasan por muchas penurias, tal vez demasiadas, y tengo muy claro que Grams se fijaría en Katie, la madre de la protagonista. Puede que Katie a veces no caiga bien por su carácter duro, orgulloso y serio, pero al mismo tiempo la admiramos enormemente por esa fortaleza y constancia que muestra para sacar adelante a los suyos. Seguramente muchos de nosotros no empezamos muy bien con Grams debido a su personalidad estricta y conservadora, pero poco a poco esa coraza se fue resquebrajando para ver a una abuela dispuesta a todo por proteger a su nieta. Ambos personajes empiezan siendo inflexibles, pero luego se abren y muestran una empatía que no esperamos y que finalmente acaba conquistándonos.

Bessie Potter
Todos destacamos la fortaleza de Joey, pero ¿qué me decís de Bessie? Ella era el faro de la familia y, sin su apoyo, el viaje de Joey no habría sido el mismo. Un árbol crece en Brooklyn también sería una buena opción para ella porque los personajes femeninos son arrolladores, pero esta vez voy a regalarle un clásico norteamericano que es una preciosidad: Tomates verdes fritos, de Fannie Flagg. El libro de Flagg gira alrededor del Whistle Stop, un humilde café que es el punto de encuentro de diferentes personajes. En Dawson crece, Bessie está al mando de The Icehouse, un lugar que representa muy bien la atmósfera de Capeside y sus habitantes. En ambas historias, los personajes femeninos están al mando del negocio y saben lo que es trabajar duro para salir adelante. Es más, las protagonistas de la novela deben madurar de golpe debido a las circunstancias que las rodean, y Bessie también se ve obligada a hacer lo mismo. Por otro lado, cada una de estas mujeres debe enfrentarse a los prejuicios de la sociedad por los estilos de vida que llevan, pero esto no las achica y siguen siendo fieles a sí mismas. Por último, me gustaría mencionar el lazo tan fuerte que crean entre ellas, en el caso de la novela lo vemos entre Idgie y Ruth, y en la serie este vínculo lo tienen Joey y Bessie.

Mitch Leery
¡Atención, porque aquí viene mi particular joya de la corona, mi cumbre personal del Everest! Buscar un libro para Mitch ha sido complicado; por no decir que he estado a punto de dejarlo sin novela, pero al final una de ellas vino a mi cabeza de manera inesperada y me lié la manta a la cabeza. No sé si estáis preparados para esto, creo que yo tampoco, pero al final mi elección para el padre de Dawson, y el de toda una generación, es… ¡El diario de Noah, de Nicholas Sparks! A ver, yo tampoco lo creía al principio; de hecho, me resistí bastante, pero finalmente creo que la historia encaja muy bien con Mitch porque, en el fondo, es un personaje romántico e idealista, igual que Noah. Además, la relación entre Noah y su padre juega un papel importante en el libro, algo que también vemos entre Mitch y Dawson. Para acabar, Noah y Allie tienen una historia de amor que se trunca y parece imposible de recuperar, pero al final el poder del amor lo puede todo (como decía The Power of Love de Huey Lewis and the News) y esa segunda oportunidad es algo que también encontramos entre Mitch y Gale. No me digáis que la novela de Sparks no encaja con Mitch. Yo ya lo he asimilado al 100% y nadie me va a bajar de mi nuevo imperio romano.

Bonus track: Dawson y Joey
Descubrí la serie en el verano del año 2000 y ya nada volvió a ser igual. En el caso de Joey y Dawson el detonante fue la adolescencia, y esa amistad indestructible empezó a calentar motores para dirigirse a un punto sin retorno. Por esta razón, el libro que he escogido para ellos es El trigo tierno, de Colette, una novela corta que relata el verano que marca un antes y un después en la relación entre Philippe y Vinca, dos amigos de toda la vida que ven cómo sus cuerpos y sentimientos van cambiando y, con ellos, también su vínculo.
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