ESCRITO POR LAURA LÓPEZ LAMIEL (elblogperdidodelaura.blogspot.com)
Hay muchas cosas que me gustan de esta vida, y dos de ellas es ver y hablar de Dawson crece. Da igual las veces que haya visto la serie, ya que en cada visionado descubro una perspectiva nueva que me lleva a los otros dos puntos que más me gustan de mi vida: debatir y especular.

Dawson crece puso sobre la mesa diferentes temas de debate que más de 25 años después (por no decir casi 30) siguen generando polémica. ¿Voy a hablar del icónico triángulo? ¿De cómo los guionistas ya no sabían qué hacer con Jen en la segunda temporada? ¿De por qué mataron al personaje de Michelle Williams? Pobre Jen, de verdad, menos mal que Michelle obtuvo su venganza convirtiéndose en una de las actrices más respetadas y admiradas que tenemos actualmente en la gran y pequeña pantalla.
Hoy vengo a hablar (redoble de tambores) de Joey y la odisea que inició en la segunda temporada para encontrarse a sí misma. No me digáis que no es un buen tema, ¿eh? Joey era mi personaje favorito en la primera temporada porque, sencillamente, nos podíamos sentir identificadas con ella. No tenía una vida fácil, no era popular, pero Joey Potter tenía estrella y todos lo veíamos. El personaje de Katie Holmes ansiaba salir de Capeside y labrarse un futuro lejos de él, pero su otro deseo más preciado era ser correspondida por Dawson Leery, su mejor amigo, y al que le dio vida el añorado James Van Der Beek.

Ya sabemos que los guionistas adoraban a Joey (de hecho, el proceso de beatificación que iniciaron con ella da fe de esto) y por eso en la segunda temporada su anhelo se hizo realidad cuando Dawson se enamora perdidamente de ella (y en plan intenso, hasta tal punto de olvidarse de Jen). Parece que el final feliz ha llegado, y de forma muy rápida, todo hay que decirlo; así que cuando la pareja protagonista ya puede relajarse y disfrutar de su nueva situación, aparece el guionista de turno para poner obstáculos entre ellos. Esto lo acepto totalmente porque es lo que suele ocurrir en este tipo de historias, y en el caso de Dawson crece este conflicto llega a través de la lucha de Joey por encontrarse a sí misma.

Vamos a ver… Este viaje introspectivo también lo compro porque ayuda a desarrollar la complejidad del personaje, pero nunca entendí que, tras conseguir que Dawson sea consciente de sus sentimientos por ella, Joey quiera empezar un camino en solitario para buscar su independencia emocional (e iniciar una relación con el bueno de Jack McPhee). Esto entorpeció la base de la relación romántica entre Dawson y Joey porque jamás evolucionaron como pareja y el conflicto en el que vivían era constante. Era un eterno quiero y no puedo, y la segunda temporada me dejó con muchas preguntas sobre este tema. ¿Por qué tanta tortura? De verdad, ¿por qué? Sin embargo, la tercera temporada me ofreció de manera inesperada las respuestas que necesitaba (o que quiero interpretar para encontrarle una explicación). Dawson y Joey crecieron juntos, eran una sola persona, almas gemelas, y cuando Joey consigue que Dawson la vea con otros ojos, ¿qué le queda? NA-DA. Ahí es cuando nuestra Joey Potter intenta encontrar un sentido a su vida, ser algo más que la compañera de Dawson, y forjar su propia identidad. Esto no lo encuentra en la segunda temporada, pero en la tercera logra la estabilidad al lado de alguien totalmente inesperado: el gran e inigualable Pacey Witter.

Joey y Pacey, Pacey y Joey, dos polos opuestos que se atraen. Esto es un cliché como una catedral, pero no podemos evitarlo: ¡nos encanta! Siempre pensé que entre Joey y Pacey surgiría algo en algún momento, pero nunca creí que se convertirían en la pareja romántica por excelencia. La relación entre Joey y Pacey fue tomando forma a fuego lento, con los dos protagonistas retándose y redescubriéndose un día sí y otro también, y creando un lazo de unión de lo más potente que ninguno de los dos vio venir (yo tampoco, os lo aseguro). Con Dawson fue todo muy rápido, no hubo tiempo para consolidar nada y esto, nos guste o no, está destinado al fracaso.

Sin embargo, y volviendo al tema de la búsqueda de Joey, el personaje de Katie Holmes encontró la estabilidad, la madurez y la felicidad con el de Joshua Jackson porque Joey no creció bajo su sombra, su vida nunca estuvo intrínsecamente ligada a la de él, y con Pacey pudo progresar y encontrar su propia identidad. Me duele decir esto porque siempre he sido de Dawson y Joey, pero al César lo que es del César. El True Love siempre estuvo ahí, y si ya me pongo filosófica, ese true love que siempre asociamos a Joey y Pacey, también podría estar ligado a Joey y su búsqueda de sí misma, ya que con Pacey la joven por fin da con su equilibrio en todos los sentidos. Pacey forma parte de su vida, pero no la define, y esto nunca ocurrió con Dawson.

No obstante, siempre seré team Dawson y Joey porque nadie me quitará lo bonita que fue la primera temporada. Además, por otro lado, siempre reivindicaré que la mejor pareja de la serie es la formada por Pacey y Andie. ¿Por qué se cargaron al personaje de Andie? Esto da para otro post, aunque aquí la respuesta es de lo más clara.
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