Dawson Forever

Essays + Recaps Celebrating Dawson's Creek 20th Anniversary!

5 cosas incomprensibles de la 5ª temporada de Dawson Crece

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Adiós Capeside, hola Boston; adiós al grupo de amigos, hola a cada uno por su lado; adiós magia de mi serie favorita; hola tramas aburridas y personajes que no sé ni quiénes son… y no me hagáis hablar de la extraña amnesia colectiva en lo concerniente a la relación de Joey y Pacey o lo que le tienen reservado los guionistas a ese padre-leyenda-mito llamado Mitch Leery. “Pero, espera, Juan, ¿realmente no hay nada rescatable en la quinta temporada de tu serie favorita de todos los tiempos incluso por encima del spin of de Los Tiradores Solitarios (eh, eran personajes graciosos en Expediente X, respect)?”

Pues, a ver, el episodio de la cena donde Dawson y Jen les cuentan a los chicos que están juntos (y la consecuente entrada en barrena de Joey) tiene su aquel y hay alguna tramilla de Dawson en el mundo del cine que– – – no, mira, a quién quiero engañar, la quinta temporada es un bajonazo total y la única duda que tengo con ella es si es peor que la sexta (y yo digo que sí porque en la sexta al menos tenemos el maravilloso episodio final). En la quinta temporada, la del salto de los personajes del idílico pueblo de Capeside al peliagudo mundo real (“peliagudo” suena a cosa peluda que pincha, como un erizo, yo qué sé), todos los cambios son básicamente a peor. A lo largo del post hay un par de “menciones especiales al esfuerzo por hacer las cosas bien” (literalmente, dos), no todo es hate en este post… pero ahora es el momento de enumerar los grandes patinazos que se cometieron en el Año 5 de Dawson Crece:

1/ Angry Joey es asesinada y los guionistas la sustituyen por Nice Joey from Joey’s Creek: Como bien dice la usuaria “amara90” en Reddit (leed todo su comentario que no tiene desperdicio), la Joey enfadada y con personalidad de las primeras temporadas (1 a 3 mayormente, aunque algo queda en la 4) se esfuma ante nuestros ojos para dejar paso a una versión “cuento de hadas” de Joey donde todo le es servido en bandeja y donde todos los hombres con los que se cruza caen rendidos a sus pies: el de One Tree Hill que le tira ficha just because, su profe de la uni, el que la atraca, el otro, el de la moto… ¡no deja a uno vivo la Joey! ¿Acaso tiene la poción aquella de Hiedra Venenosa en Batman & Robin con la que atontaba a todos los tíos? (ok, one can argue that all guys, including the one writing this, are that dumb without any love potion… but you know what I mean).

No es solo que esta Joey sea una delicada muñeca de porcelana en un mundo de ensueño (esa universidad con unos edificios maravillosos, todo sea dicho), sino que su actitud rebelde y cañera (cuando la ocasión lo requería, la Angry Joey no te metía una coz porque sí, generalmente tú te la ganabas) es completamente eliminada de su carácter, como si hubiera sido poseída por una vaina extraterrestre (“¿Esto es un guiño a The Faculty, Juan?” “No, era un guiño a Los ladrones de cuerpos de Jack Finney, la novela original, por aquello de homenajear el mundo literario en el que transcurre la quinta temporada” “Ok, Juan, ahí te he visto bien, puedes seguir con el post” “Gracias, Juan”).

2/ Dawson es un capullo integral: Lo siento, pero culpar a Joey de la muerte de su padre es too much, por muy tocado que esté el chico por la desgracia. Cierto es, que diría Aída Nízar, que luego se disculpará repetidamente y que “las palabras se las lleva el viento”, que se suele decir… pero culpar a tu so-called alma gemela de amargarte la vida, “obligarte” a viajar a verla y luego provocar indirectamente el accidente de coche en el que fallece tu padre es una burrada muy grande. A esto hay que sumarle su comportamiento errático: ahora estudio cine, ahora lo dejo, ahora vuelvo a Capeside a cuidar de mi hermanita; venga, no, que me piro… si Dawson ya tenía sus dudas vitales, en la quinta temporada su mente es algo así como una veleta girando al ritmo de Twister (la película de tornados, no el juego de poses imposibles con el cuerpo -no, en serio, hay gente que ha fallecido “poniendo un pie en el rojo y una mano en el azul por detrás de la cintura”… ¡¿qué somos, faquires?!-)

A ver, puedo entender que el chico ande perdido (a fin de cuentas, le matan al padre y le roban su propia serie -de la que aquí empieza a parecer un espectador-), pero aquel protagonista soñador con una voluntad de acero muta en una cosa borde, pasiva y pavisosa (esta la he buscado en el diccionario) muy difícil de soportar, incluso para sus más fieles seguidores. Además, ¿qué ha pasado con el Dawson más maduro, zen y relaxed que se pasaron veintipico episodios construyendo en la cuarta temporada? ¡Se lo llevó el viento, como a las palabras esas! ¡Menudo Gone With The Wind la quinta temporada, amigos!

3/ Lo de Pacey y Joey nunca existió: O eso parecen querer los guionistas, borrar de la existencia la trama que resucitó la serie cuando empezaba a flaquear en la tercera temporada y que terminó convirtiéndose en la relación (romántica) favorita de los traidores la mayoría de los fans. El shippeo por Joey y Pacey era tan fuerte que, por mucho que los guionistas intentaran cargarse a la pareja (final tremebundo en la cuarta, amnesia colectiva en la quinta, distancia media temporada en la sexta), el propio Kevin Williamson tuvo que escribirles su final feliz porque la propia serie lo pedía. Entonces, ¿a cuento de qué ignorar el pasado de la pareja en la quinta temporada? Hay encuentros en el barco de Pacey (donde el chico vive esta temporada porque, eh, por qué no) en los que parece que Joey es la vecina del quinto que se pasa por allí para pedirle que le riegue las plantas porque se va de viaje… no, oiga, ustedes eran los Romeo y Julieta (minus the tragic ending) de Dawson Crece hace dos telediarios, qué leches ha pasado aquí.

Pues lo que ocurrió, según el AI Overview de Google (lo siento, pero mis labores de investigación llegan hasta donde llegan) es que los guionistas quisieron resetear la serie, simplificando las relaciones entre personajes y separándolos a todos para que “crecieran individualmente”. Además de que su objetivo final era devolver el show a la idea original de “Dawson + Joey Forever”. Tuvieron que recoger cable en la sexta temporada, puesto que no es a partir de que vuelve a prender la llama entre ellos a mediados de esa temporada que la serie empieza a coger temperatura. Aunque, y esta es una de las menciones al esfuerzo de las que hablaba al principio del post, debo admitir que la usuaria “Sassz Cassie” (en el texto de debajo que corto/pego sin vergüenza ninguna) tiene algunos buenos y sólidos argumentos de por qué la relación Pacey/Joey es ignorada y por qué Joey actúa a medio camino entre Galinda en Wicked y una de las Stepford Wives:

4/ La serie no tiene foco: Dawson Crece (por mucho que la vendieran en los pósters con la famosa tagline “es el fin de algo sencillo y el comienzo de todo lo demás”, o algo así) era mú facilita de entender: un friki que sueña con ser director de cine y que no sabe (¿¿o si lo sabe el muy pájaro y se hace el longuis??) que su mejor amiga está secretamente enamorada de él. Entendible. Y luego ves al tal Dawson rodando sus peliculillas y cómo él también se enamora de su amiga, pero luego su mejor amigo se enamora de su amiga y ya la tenemos liada y… vamos, que te ibas enterando de la movida. Sabías a dónde iba la cosa (… o la barquita, if you want a metaphor based on the show… AND YOU WANT IT). Pero cuando empieza la quinta temporada se disparan tantas tramas locas que aquello es un despilporrio: la serie se llama Dawson’s Creek pero ahora la prota es Joey; Dawson reniega del cine por una tragedia personal (que se siente totalmente gratuita y out of nowhere) y la brújula absoluta de la serie se va a tomar por culo (si este tío ya no quiere dirigir pelis yo me bajo (de la barquita), pero esto qué es); Pacey, que era el male lead hasta hace dos ratos, se va a vivir a un barco y es como si no conociera a nadie; una tal Audrey se lía con Pacey; y, Joey, que resulta que es su compañera de piso, ¡hasta la anima a hacerlo!, Jack es exiliado a una fraternidad donde hay tramas típicas de fraternidad, Andie fue eyectada de la serie a mitad de la temporada anterior y aquí ni está si se le espera… y Jen, bueno, cuanto menos digamos de los bamboleos a los que exponen a la pobre Jen en los dos últimos años, mejor que mejor.

Dawson Crece deja de ser un show mágico en un pueblo entrañable (casi casi con poderes como la isla de Lost) para convertirse en una serie de “jóvenes adultos” más perdidos que un pulpo en un garaje. El problema no es que los personajes estén perdidos (eh, yo tengo más de 40 tacos y sigo dando vueltas como una peonza en todos los sentidos…), sino que su alma, su corazón, lo que nos hizo enamorarnos de ellos, ha sido arrasado por los guionistas. ¿Son estos Dawson, Joey, Jack, Jen y Pacey… o unos viles impostores? ¡Yo diría que lo segundo!

5/ Audrey es… polarizing: Me encanta la palabra “polarizing”, sus equivalentes en español no creo que suenen tan bien (¿polémica? ¿controvertida? ¿divisoria?). Pues eso, que Audrey Liddell, el nuevo personaje que llega a la serie en la quinta temporada, enamoró a algunos y enfureció a otros tantos. Supongo que debemos dar las gracias a que no existieran por aquel entonces las redes sociales donde ahora la peña expresa sus filias y fobias (o, si existían, era en un estado embrionario -Jack Finney, esa es pa’ ti también-), porque se hubiera liado parda con la roommate de Joey y nueva pareja de Pacey. Porque Audrey podía ser muchas cosas, pero discreta no era una de ellas; y hubiera habido una intifada en redes que pa’ qué. Y el contraste con esa nueva y dulce y aburrida Joey fue realmente llamativo (ahora que lo pienso, Audrey con quien se hubiera llevado guay de verdad es con la Joey original de la primera temporada, ¿no?).

Personalmente, Audrey me parece un chute de humor y “levedad” que no le venía mal a la serie después de un final de cuarta temporada que poco menos que rasgó el tejido del espacio-tiempo, a lo Doctor Who, de tanto dramón e intensidad que hubo allí (¡¡el Promicidio, por Dios!!). He aquí la segunda mención al esfuerzo: los guionistas intentaron abrir las ventanas de la serie, que entrara aire fresco, que esta locuela y pizpireta versión “benigna” de Abby Morgan les diera una (cariñosa) patada en el culo a todos nuestros (dramáticos) amigos… pero salió pichí-pichá y digamos que llegar a la serie en la peor temporada de todas no jugó precisamente a su favor para fijarla en el recuerdo colectivo como una integrante de la pandilla (los de la Entertainment Weekly, desde luego, no la consideraron como tal).

Pero una cosa es meter a un personaje “divertido y menos drama queen que el resto de la pandilla” y otra cosa es convertir toda la serie en eso. Lo dicho, los resultados del experimento Audrey Liddell fueron… polarizing. Bueno, al menos Michelle Williams conoció a Busy Philipps, una de sus besties IRL desde entonces, algo es algo.

¡Quinta temporada, que no nos convences! Sexta temporada, vete calentando que sales…

*** El otro hilo de Reddit, además del mencionado en el post, que debéis leer si queréis remover vuestros feelings por la quinta temporada (… y sois personas desocupadas como yo) es este: s5 acting like Joey and Pacey never happened : r/dawsonscreek