El slut-shaming y Jen Lindley

Cuando comienza Dawson Crece, la serie se centra principalmente en el triángulo amoroso entre Dawson, Joey y Jen. Ya analizamos la dinámica de estas relaciones y sus referencias en el artículo de la semana pasada pero ahora toca pedirle perdón a Jen Lindley y no hemos sido los únicos que lo consideramos así.

Tendemos a simplificar todo lo que nos rodea, y la ficción también sufre de esta manía nuestra. Cuando se nos plantea un ¿quién va a ser la rubia o la morena? debemos clasificar a los protagonistas de ese triángulo. Tenemos a Dawson, a Dylan o a Archie como el sujeto activo que debe tomar la decisión, algo que en nuestras cabezas es bastante fácil porque solo hay una opción correcta.

Creemos que solo hay una opción correcta porque hemos diferenciado a las chicas en cuestión como la buena y la mala de la película (en este caso, la serie). En los cómics de Archie como ya os hemos hablado Veronica es presentada como una chica pija, malcriada y sin escrúpulos. Archie la sigue como un perro faldero pero para ella él es solo un capricho más, como lo puede ser el último bolso de moda. Esta imagen tan frívola ha sido ignorada por completo en Riverdale, algo que es de agradecer. En Sensación de Vivir, a pesar de que Kelly en un primer momento nos cae bien como la mejor amiga de Brenda, en cuanto Dylan se mete por medio, comienza a ver como la villana. A pesar de esto, muchos shippeaban más a Kelly con Dylan que con Brenda, posiblemente por el hate que había alrededor del personaje y la actriz que lo interpretada, Shannen Doherty.

Y por fin llegamos a Jen Lindley. Aunque desde un primer momento tomamos partido por Joey Potter (es a la que conocemos antes y de la que descubrimos sus sentimientos por Dawson antes), Jen no es representada como una villana como lo podría ser Veronica, ambas acaban de mudarse de Nueva York a un pequeño pueblo. Los celos de Joey Potter, que ve que Dawson cae rendido a primera vista, se apoderan de nosotros. Vemos a Joey como la víctima y nos identificamos con ella porque desgraciadamente en la vida real somos más los que sufrimos por un amor no correspondido.

Jen intenta de todas las maneras posibles acercarse a Joey y ser su amiga, pero esta la recibe con una coz tras otra. Aunque aquí defendemos mucho la mala leche de Joey Potter, debemos admitir que sus reacciones con Jen son totalmente injustificadas. Durante la primera temporada Jen no se interpone en ninguna relación. Joey y Dawson no son pareja. Ella es la novia. En todo caso la que se entromete en una relación ajena es en este caso la morena vecina de al lado.

Durante la segunda temporada Jen está bastante perdida y las malas influencias (es decir, Abby Morgan) hacen que se acerque al lado oscuro. Desde ir de roba-novios, hasta juergas y borracheras hasta las tantas, pasando por varias crisis existenciales. Jen era considerada por muchos como la chica mala de Capeside, pero es que Capeside no dejaba de ser un pequeño pueblo con tal mentalidad. Jen simplemente era una adolescente más. El caso es que la representación de la sexualidad de Jen hizo que muchos seguidores de la serie no diferenciasen ficción y realidad. Michelle Williams durante una entrevista aseguró que varios fans de la serie la habían llamado “slut” en referencia a su personaje.

Pero no es solo que Michelle Williams no se mereciera ese insulto, sino que tampoco lo merecía Jen. En la primera temporada Dawson entra en cólera cuando descubre que ella le ha mentido sobre su experiencia sexual previa. Resulta que la idea de esa criatura virginal que él se había imaginado no era tan real como él pensaba. Se siente traicionado y decepcionado. Ahora me cuesta entender por qué alguien podría aceptar la perspectiva de Dawson y no defender a Jen. ¿Perdió la virginidad joven? ¿Y qué? Es asunto suyo cuándo lo hiciera, con quién y con cuántos. Pero estos ataques a Jen continúan durante esta temporada y la siguiente.

En la segunda temporada se siente bastante fuera de lugar cuando Dawson y Joey comienzan su relación. Son uña y carne, ella ya ni siquiera forma parte de ese triángulo. A pesar de ello Dawson sigue juzgando su comportamiento, su relación con Chris, sus fiestas… y aunque en algunos casos es cierto que Jen tiene un problema, Dawson no ve que es una mujer fuerte y segura que no necesita a nadie que la salve. Tanto en el pasado de Jen como en su adolescencia parece que a veces entra en una espiral de sexo y alcohol instigada por el rechazo de los que la rodean. En Nueva York por sus padres y en Capeside es abandonada por Dawson tanto como novio como amigo.

Cuando dejas a un lado la venda del slut-shaming descubres a una Jen vulnerable, a una chica que solo quiere ser aceptada y que sufre cuando comete un error. En Alternate Lifestyles cuando intenta seducir a Dawson sin resultados, hay un momento en el que vemos que se avergüenza de lo que ha hecho (a pesar de que verbalmente diga lo contrario) y es ahí cuando empecé a querer a Jen. Porque a los personajes se les quiere cuando meten la pata y cuando se muestran vulnerables.

Con el tiempo Jen pasa a ser uno de los personajes más interesantes de la serie, a pesar de no formar parte del centro dramático de la serie, es la más inteligente y la más sabia. La vida le ha dado muchos palos y la ha hecho más fuerte por lo que no piensa dejar que nadie la pisotee y menos una panda de animadoras (pero de eso hablaremos en la tercera temporada).

Lo triste de esto es que en su final (y si no habéis visto cómo acaba la serie, huid de aquí) Jen sigue pensando que nunca tuvo su lugar en Capeside. Jack le asegura que sí y que más allá de Capeside es su alma gemela, pero es triste que sienta que no ha encajado en la historia de esos amigos porque para la audiencia Jen se convierte en un rol muy importante.

I know. I mean from the second that I stepped out of that cab onto the creek I was the instigator, you know, the girl who caused problems and rocked the creek and upset the delicate emotional balance of Capeside and I don’t want Amy to be that person. I want her to belong, I feel like I never really did.

 

A pesar de que el final de Jen nos duela e intentemos olvidar que ocurrió, lo cierto es que tiene cierto sentido. Una serie como Dawson Crece que narra el camino de la madurez de unos adolescentes que se convierten en adultos no puede acabar sin que uno de ellos muera. Es el momento decisivo de una vida. Cuando te das cuenta de que ya no eres un niño y eres consciente de tu mortalidad y de las personas que más quieres. Como mensaje lo aceptamos y aceptamos que fuese Jen porque sería el personaje que más nos cale. La serie comienza con su llegada, acaba con su marcha. Lo entendemos. Pero…

Sigue doliendo

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