ESCRITO POR LAURA LÓPEZ LAMIEL (elblogperdidodelaura.blogspot.com)
Hoy vengo a hablar de la segunda temporada de Dawson crece, una entrega que fue mi favorita durante bastantes años, pero ahora ese puesto lo ocupa la primera temporada. Por lo tanto, la pregunta es: ¿qué ha pasado para que se produjera este sorpasso? Pues la madurez, no hay más. Así que vamos allá con los puntos fuertes – y no tan fuertes – de la segunda temporada de nuestra serie favorita:

Dawson y Joey: la ansiada pareja que no es tan idílica
El final de la primera temporada de Dawson crece no puede ser más emocionante porque por fin tenemos a Dawson y Joey dando un paso adelante para que su amistad se convierta en algo más. Esta decisión está a punto de llevarlos a un mundo nuevo que promete ser emocionante y también aterrador, pero ambos están dispuestos a arriesgarse. Kevin Williamson no tardó en materializar este romance y, mientras mi yo adolescente aplaudió como una loca cuando el esperado beso ocurrió, mi yo adulta lo ve ahora con unos ojos completamente diferentes porque, a partir de aquí, podemos confirmar que Dawson y Joey – y me voy a arrepentir de escribir esto, por favor, que alguien me quite el teclado (nota del editor: too late) – no funcionan como pareja – o sí, pero los guionistas no estaban muy inspirados ese año -. La relación de los dos protagonistas se asentó en un conflicto constante que no les permitió avanzar y crecer sentimentalmente y esto, quieras o no, es una frustración continua. Pienso que tendrían que haber tardado un poco más en juntar a Dawson y Joey para así jugar de manera más extensa con los sentimientos que tenían el uno por el otro. Por lo tanto, creo que deberían haber iniciado el esperado romance al final de la segunda temporada para explorarlo y afianzarlo a lo largo de la tercera.

Dawson Leery: la parte menos amable del héroe idealista
Ahora lo digo en serio: que alguien me quite el teclado (nota del editor: en serio, too late 😁). A ver, me duele bastante escribir esto, pero en la segunda temporada Dawson queda retratado… y bastante. Cuando era adolescente no veía, o no quería ver, ciertos comportamientos que ahora me resulta imposible ignorar, así que aquí mismo empiezo con la lista de perlitas que Dawson Leery protagonizó sin apenas despeinarse. A lo largo de casi toda la temporada Dawson demuestra tener un carácter posesivo (parece que Joey es solo suya), egoísta y desconsiderado (se olvida del cumpleaños de Pacey), controlador e inseguro (estos dos adjetivos son por leer el diario de Joey) y, por último, aunque seguro que me podría explayar más, es un insensible y un irrespetuoso cuando Joey empieza a tener interés por el arte y él no se lo toma en serio. Parece ser que sus intereses son lo único importante en la vida, así que este punto lo convierte en un egocéntrico de manual. ¡Ay, este chico es toda una joyita! Por lo tanto, he de reconocer lo evidente: Dawson era un novio y un amigo más bien tirando a malo.

¿Qué hacemos con Jen Lindley?
El personaje de Michelle Williams fue fundamental en la primera temporada, pero cuando Dawson y Joey inician su romance, Jen queda en un segundo plano. Ni siquiera supone una amenaza para la relación, y esto me sorprendió bastante porque la atracción que Dawson sintió por Jen en la primera entrega no fue ninguna tontería. Con nuestra amada Abby Morgan, el personaje de Williams baja a los infiernos, pero no supieron sacarle el provecho que merecía (ni en la segunda temporada ni en las siguientes). La verdad es que es una pena porque Michelle es una actriz excelente y su personaje podría haber dado mucho más de sí, pero la actriz se ha cobrado su venganza convirtiéndose en una de las intérpretes más admiradas y respetadas de la pequeña y gran pantalla.

Andie y Jack: la pandilla crece
Aquí voy a ser muy directa: las incorporaciones de Andie y Jack fueron simplemente perfectas. Andie me enamoró con su personalidad pizpireta y decidida, mientras que Jack lo hizo a través de su sensibilidad y vulnerabilidad. Al principio los dos personajes parecen estar ahí para crear nuevas tramas para los protagonistas principales, pero los hermanos McPhee son más complejos de lo que pensamos en un principio ya que, además de tener sus propios conflictos, ambos pusieron sobre la mesa dos temas de suma importancia: la salud mental y la identidad sexual. Sin ninguna duda, Andie y Jack entraron por la puerta grande y dejaron una gran huella en el corazón de Capeside.

Pacey y Andie: la pareja que no esperábamos y que necesitábamos
Siempre hablo de Dawson y Joey, pero mi pareja favorita es la de Pacey y Andie. Su relación en la segunda temporada es una preciosidad porque empiezan como enemigos, pero acaban totalmente entregados y enamorados el uno del otro (lo que se conoce ahora como un enemies to lovers). Pacey crece™ y se vuelve mucho más complejo gracias a su relación con Andie, y con ella consigue ver su potencial y mejorar en todos los sentidos. El respeto, la admiración, el amor y el espíritu de superación están presentes en su unión y acaba siendo un romance entre dos iguales. Si Andie es fundamental para la evolución de Pacey, este también lo es para la hermana de Jack. En el tramo final de la segunda temporada vemos que la salud mental de Andie no es estable y Pacey, en vez de huir, se convierte en su máximo apoyo. Siempre recordaré el episodio 13 de la segunda temporada, cuando Pacey le comenta a Dawson que Andie ha roto con él porque ha descubierto la razón por la que toma medicación. Dawson, en vez de animar a su amigo a luchar por ella, hace más bien lo contrario, y Pacey, en lugar de rendirse, le dice que su relación con Andie es mucho más que una simple relación de adolescentes y que no la va a dejar marchar. ¡Toma ya! Aquí Pacey le da 1500 vueltas a Dawson y se proclama como el verdadero héroe y caballero romántico de la historia. Para mí, Andie y Pacey son lo mejor de la temporada y su relación alcanzó la perfección. En mi mundo ideal estos dos acabaron juntos.

Jen y Jack: las otras dos almas gemelas
El término almas gemelas suele estar personificado en Dawson y Joey, ¿pero qué me decís de Jen y Jack? La segunda temporada nos regaló el inicio de una amistad que, a pesar de los contratiempos de la vida, iba a ser eterna, y cada uno se convirtió en esa parte que le faltaba al otro. Ambos son dos outsiders que se encuentran y se reconocen, y su amistad se basa en el respeto y el apoyo incondicional. Se puede decir que los dos son una representación de la familia que elegimos, ya que Jen y Jack son más que amigos: son hermanos del alma.

Un final muy melodramático
El desenlace de la primera temporada de Dawson crece está lleno de esperanza, promesas y cierta inocencia. Te deja con una sonrisa en la boca, pero el final de la segunda temporada produce más bien el efecto contrario. El último capítulo está plagado de confesiones y decisiones que parecen no tener vuelta atrás y pone a los protagonistas en una posición llena de incertidumbre. Parece que ese confort que tenía la serie ya no existe y esta nos está preparando para una nueva etapa mucho más madura y dramática. Como final funciona porque te deja con ganas de más, pero cuando echo la vista atrás reconozco que echo de menos el optimismo que tuvo el desenlace del primer año.

Entonces, ¿es la mejor temporada?
La segunda temporada pone toda la carne en el asador, pero acaba quemándose porque no supo desarrollar el romance de Dawson y Joey – que para mí era todo el núcleo de la serie – y el protagonista empieza a mostrar una cara que no esperas del héroe de la historia. Sin embargo, esta segunda entrega también nos trajo a Andie y Jack y vimos crecer a Pacey como personaje. Así que, en resumidas cuentas, es una temporada muy interesante porque, depende del momento en el que la veas, tu punto de vista acerca de ella puede cambiar… y mucho. Sin duda alguna, es un año de transición que nos estaba preparando para todos los cambios que estaban por venir.
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